Valentin Galbete
VALENTÍN GALBETE ECHEVERRÍA, ‘SOPICÓN’
Valentín Galbete Echeverría fue el artífice del museo etnográfico de Arróniz, su localidad natal, y colaborador de Diario de Navarra ALENTÍN Galbete Echeverría, natural de Arróniz, falleció de forma inesperada a los 87 años. Hasta su muerte, vivió plena- mente y con buena salud. Nacido el 16 de diciembre de 1920, hijo de Patricio Galbete y Valentina Echeverría, y miembro de una familia de cuatro hermanos, Valentín Galbete trabajó en el ServicioNacional del Trigo en Estella y durante más de cuarenta años fue colaborador en Diario de Navarra con el seudónimo de Sopicón.
Galbete repartió su vida entre Arróniz, Luquin y Pamplona. En Luquin, contrajo matrimonio con Amparo Bacaicoa Zudaire (natural del municipio) el 22 de julio de 1949. Sin descendencia, tuvieron una pequeña mercería en la calle Aralar de Pamplona durante 35 años. La llamaron Mercería Amparo, porque fue ella quien la regentaba.
Su mayor ilusión fue crear un pequeño museo etnográfico, arqueológico y de fotografía antigua en el término de Santa Cruz, en Arróniz. Valentín Galbete convirtió en realidad esa ilusión , para lo que dedicó parte de su tiempo a recopilar utensilios y piezas etnográficas. Desde que se jubiló con 59 años, dedicó toda su vida al museo, en el que se puede ver aperos de labranza antiguos e infinidad de fotografías realizadas por él. La fotografía constituyó una de sus grandes aficiones, y realizó varias exposiciones en Arróniz y Luquin.
Tanto el museo etnográfico como sus crónicas y cartas al director en este periódico, sobre Pamplona y Tierra Estella, acreditan su afecto y conocimiento por y acerca de su tierra, su paisaje, sus gentes y sus costumbres. Dueño de prosa rica y detallada en sus reportajes sobre romerías, sobre defensa de especies de caza o sobre parajes como la balsa de Arróniz (en 1991 donó una maqueta de la balsa al pueblo de Arróniz que seexhibeenel ayuntamiento), ValentínGalbeteEcheverría.DN igualmente se mostraba como fino observador cuando escribía sobre el paisaje urbano de Pamplona en la sección de cartas al director aportando sugerencias y mejoras para la ciudad. Pero, sobre todas las cosas, Valentín Galbete fue un gran amante de su pueblo, para el que promocionó el motocross y fundó el coto de caza y la romería a la ermita de Santa Cecilia. Vecinos de Arróniz y Luquin le despidieron en el funeral que tuvo lugar en la primera localidad. Sopicón fue enterrado en el panteón familiar que el mandó construir y en el que también descansan sus padres y hermanos. Alguien, de forma anónima, hizo llegar un centro de flores aromáticas. Las mismas que Valentín Galbete tenía en la finca en la que se ubica el museo etnográfico.
